viernes, 3 de mayo de 2013

VIAJE DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL “LA TRIBU EDUCA” A BRETAÑA Y A NORMANDÍA (FRANCIA)



Las crónicas

El viaje se ha realizado estupendamente y se han cubierto con creces los objetivos propuestos. 

Dado el interés mostrado por socios y simpatizantes por el desarrollo del viaje, se inicia una especie de diario de viaje, de tal manera que día a día irá apareciendo en esta página un resumen de lo más interesante de cada jornada. Las crónicas han sido realizadas por diversas personas. Deseamos que paséis un grato agradable con su lectura. Para nuestra asociación es importante compartir. En este caso se trata de una extraordinaria aventura felizmente realizada.



Primera Jornada (1/4/2013) 

Después de un puntual viaje en autobús llegamos perfectamente a Nantes desde el aeropuerto de Málaga. 
Tras el alojamiento en un céntrico hotel, iniciamos una interesante visita a la ciudad en una ambiente festivo y agradable.


Con nuestra guía Olga, una de las protagonistas de este viaje, nos dirigimos al centro de la ciudad: Place Royal, Galerías Pommeraya, Teatro Graslin…Las banderolas anunciaban que se estaba celebrando una tradicional semana de Cine Español. 

Paseamos junto a uno de los brazos del Loira, sembrado de barquitos-vivienda, hasta llegar al denominado Jardín Japonés. 

El día se remató con una cena en un típico local. El menú fue moule a la francesa. Algunos mostraron grandes habilidades en el arte de pinzar los mejillones, lo que originó admiración y regocijo. 

Nos retiramos al hotel relativamente temprano porque había que madrugar. 

Un buen inicio. Que continúe. 



Segunda Jornada (2/4/2013) 

Una vez consumado el magnífico desayuno tempranero, iniciamos una visita panorámica por Nantes montados en nuestro flamante autobús conducido por Anique. 

Nantes está clasificada como Ciudad de Arte e Historia por el Ministerio de Cultura francés. Algo alejada del mar, la surcan diversos ríos, siendo el principal el Loira y sus diferentes brazos. 

Pasamos por la tradicional fábrica de galletas LU; junto a destacados monumentos que luego visitaríamos, por el barrio Feydeau con sus palacetes del los siglos XVIII, donde vivían los armadores traficantes de esclavos, y desde donde zarpaban los barcos en busca de esclavos hacia África para posteriormente llevarlos hacia las Antillas; el Museo de Julio Verne junto a las estatuas de Nemo y Julio Verne niño… 

Posteriormente paseamos de nuevo por el barrio Graslin. En la Place Royal nos encontramos con un matrimonio de profesores jubilados que habían enseñado español en la universidad. Amablemente nos acompañaron un rato. 
El barrio Bouffay es principalmente peatonal y representa el corazón de la ciudad. Visitamos la antigua judería con sus casas medievales, la iglesia de Sainte-Croix, la catedral de San Pedro y San Pablo, etc. 

El castillo de los duques de Bretaña es el último castillo a orillas del Loira antes del océano. Fue construido por Francisco II, último duque de Bretaña, y concluido por su famosa hija Ana de Bretaña, dos veces reina de Francia. En este lugar se firmó el famoso Tratado que lleva el nombre de la ciudad. 

Almorzamos estupendamente en una crepería. 

La isla de Nantes, rodeada por los brazos del Loira, es un territorio en plena mutación desde el momento que se han desmantelado los antiguos astilleros, la zona industrial de las jaboneras y las viejas empresas dedicadas al comercio marítimo. Un reclamo turístico son las enormes máquinas construidas por la compañía dramática La Machine. Pasamos un buen rato cuando nos montamos en El Elefante. 

A media tarde llegamos a la Residencia “Flor de Té”, en Pornichet, donde sus responsables nos ofrecieron una cortés bienvenida. 

La porra del París Saint- Germain y el Barcelona la ganó José Antonio Cruz. Con un entusiasmo incontenible, ante la impasibilidad de un grupo de franceses, Aurora Guerrero mostró sus aficiones futboleras. 

Buen día y una cena excelente. 



Tercera Jornada (3/4/2013) 

Desayunamos y una gran noticia: la señorita Olga nos dio recreo hasta mediodía, así que cogimos la mochila y no fuimos a dar una larga vuelta por Pornichet.
El mercado, una construcción metálica y acristalada simulando una carpa circular, está asentado en una amplia área donde también se instala el mercadillo. En el interior, distribuidos en forma circular, en simetría con el edificio, destacan los puestos de pescado con variedad y calidad suficiente como para desear cumplir el precepto cuaresmal de comer sólo pescado y mariscos. Algunos devotamente así lo hicieron. 

Una larga playa se extiende en un horizonte sereno y armonioso. 

Por la tarde visitamos la hermosa ciudad medieval de Guérande. Por la puerta de San Miguel traspasamos las bien cuidadas murallas hasta la interesante colegiata de St. Aubin. Después de un agradable paseo, nos trasladamos a las cercanas salinas, famosas en toda Francia. Con fuerte viento recibimos sabia doctrina de cómo operar en tan laborioso lugar. José Luis Medina se mostró como aventajado discípulo, cuestión que fue reconocida por nuestra guía local acompañante. 

Cenamos, de nuevo, estupendamente. 

Buen día.


Cuarta Jornada (4/4/2013) 

A las 9 de la mañana hemos empezado esta jornada siendo uno de los días más provechosos. Hemos llegado a Vannes y hemos cogido el trenecito turístico recorriendo todo el casco antiguo y oyendo las explicaciones en español. Luego hemos recorrido también todas las calles del casco antiguo constituido por casas muy pintorescas. Con n gran sorpresa vimos un bar llamado Valencia, en la plaza del mismo nombre, y entonces al recordar esta bella tierra hemos cantado su canción. Este hilo nos ha llevado al conocimiento de que San Vicente Ferrer está enterrado en la catedral de Vannes. Hemos comido de picnic junto al recinto amurallado y bajo a unos árboles floridos. 

Por la tarde hemos visitado la ciudad de La Roche Bernard. Es un 
pueblecito también muy típico, con unas extraordinarias vistas al mar y muy frecuentado por muchos artistas. Esta es una sorpresa que nos ha dado Olga. Hemos tenido una cena bretona en la residencia con muchas actuaciones de todos los componentes del viaje. Hemos hecho concursos, cantes, bailes, premios, etc. y… después a dormir. 



Quinta Jornada (5/4/2013) 

Después de una noche de fiesta en nuestra residencia de Pornichet, en
la que hubo juegos, chistes, bailes, concursos y premios, con
participación de todo el grupo y divirtiéndonos muchísimo, nos pusimos en marcha a las 8.30 camino del Golfo de Morbihan. Se nos presentó el día lluvioso, ventoso y muy frío. Con entusiasmo, llegamos perfectamente a Port-Blanc.
Embarcamos en un lujoso barco y durante una hora y media recorrimos
las islas. Desembarcamos en la isla de Los Monjes.
Gracias a la ayuda del Director de la Residencia y de nuestra guía
Olga Alonso, pudimos disfrutar de nuestro picnic regado con una
exquisita selección de vinos de la tierra, en un recinto cerrado en la
Brasseria “Le Caphorn”. Terminando el postre el personal se arrancó con cantes y bailes de nuestra tierra.
Continuamos nuestro viaje pasando por pueblos preciosos como Auray, La Trinité (donde reside el famoso fotógrafo Pulson), etc. Llegamos a Carnac. En Carnac visitamos los alineamientos de menhires "un sitio neolítico excepcional”, con interesante explicación de una guía local.
Seguimos nuestro viaje hacia la Península de Quiberon, con una visita
panorámica explicada con mucha amabilidad por nuestro conductor, y una
hora de tiempo libre donde compramos las famosas "Les Niniches"
A la llegada a la residencia nos estaban esperando con una cena
bretona de despedida, amenizada por el Director de la residencia con
preguntas muy interesantes sobre los sitios visitados. 



Sexta Jornada (6/4/2013) 

Día 6 de abril. Salida a las 8 de la mañana dirección a Rennes, capital de la Bretaña, donde nos esperaba una guía local, Severine, que nos hizo un recorrido muy completo de la ciudad. Visitamos la plaza donde se encuentra el Ayuntamiento, la ópera y, seguidamente, el mercado de alimentación, uno de los más grandes de Francia. En él pudimos comprobar la diferencia de precios entre las fresas españolas, muy baratas, y las bretonas, carísimas. Nos encantaron las casitas de madera de los siglos XVI y XVII. Frío, como no. Hasta los que viven aquí están sorprendidos del invierno tan largo. Nosotros, valientes como leones, y porque no había otro remedio, comimos en un hermoso parque bajo una carpa, achuchaítos para darnos calor. Después paseamos a nuestro aire por la Plaza de Santa Ana y, tras visitar la iglesia de Notre Dame de la Bonne Nouvelle, salimos en el autobús. En el camino hacia Normandía, el organizador nos dio una sorpresa y nos paramos a visitar la maravillosa ciudad de Fougeres. Hay que reconocer que acertó de pleno, pues este pueblo fortaleza medieval es una preciosidad con jardines versallescos. Después de visitar la población nos dirigimos hacia la residencia de Blainville sur Mer. Nos instalaron en espaciosos bungalós previstos para familias numerosas. La cena normanda, exquisita. 



Sétima jornada (7/4/2013) 
Bayeux Playas del desembarco. 

Amanece el día con brumas matinales que dan paso a un día soleado. Nuestro recorrido nos lleva a la ciudad de Bayeux, donde nos dirigimos hacia la catedral de estilo románica-normanda, en la que se destaca su coro y la cripta interior de estilo románico. 

Nuestra visita continúa por el museo “La Tapisserie de Bayeux” donde admiramos uno de los tesoros de Francia, el tapiz de la reina Matilde, en el que se describe la victoria de los normandos sobre los sajones. 

Tras comer nuestro sabroso picnic nos fuimos para Arromanches, donde vimos el Museo y las playas del Desembarco. Después visitamos el Cementerio americano en el que en un acto muy emotivo vimos arriar la bandera y la entrega de la misma a familiares de caídos en combate. 

Acabamos esta jornada con una breve visita a la playa de Omaha. 



Octava jornada (8/4/2013) 
Le Mont Saint Michel, Saint Malo, Dinan. IDEM. 

El día se presenta lluvioso, pero esto no merma nuestra alegría al dirigirnos hacia el Mont - Saint - Michel, lugar más visitado de Francia después de Paris, perteneciendo esde 1979 al patrimonio mundial de la UNESCO. 

Nos encontramos ante un islote unido con tierra firme por un dique, en la parte baja hay un conjunto de casas con calles estrechas llenas de encanto, las cuales hemos recorrido, y en la parte alta está la abadía benedictina con unas vistas impresionantes, que tras subir numerosos escalones visitamos: iglesia abacial, criptas, claustro, refectorio ... 

Una vez consumido el picnic, nuestra jornada prosigue en Saint - Malo, ciudad corsaria, donde nos montamos en el trenecito para hacer un recorrido alrededor de las murallas y por el interior de la ciudad. Hemos visitado la catedral de Saint - Vincent, que tras sufrir una destrucción parcial ha sido restaurada, siendo notables sus vidrieras. 

Concluida esta visita nos trasladamos a Dinan, ciudad medieval de Bretaña, allí nos encaminamos hacia la basílica de Saint - Sauveur de estilo románico - bizantino. Posteriormente se hace un recorrido por sus calles, donde hemos podido admirar sus casas con entramado de madera. 

Con una cena entrañable en el hotel de Lannion, concluye este día. 



Novena jornada (9/4/2013) 

Amanece el día 9 en Lannion cargado de ilusión, con menos prisa que otros días y una fantasía previamente creada: hoy es el día de la mariscada. Se ve buen ambiente en el comedor del desayuno y no hay que preparar picnic en el hotel Ibis, nuestro centro de acogida en esta ocasión. A las 9 salida programada por Olga a quien hoy acompaña una guía local especial, Carole, que nos cuenta la historia reciente de Lannion, una población relativamente pequeña de unos 20.000 habitantes que ha crecido mucho desde los años 60 que tenía unos 5.000. La razón de ello fue crear un Centro Nacional de Comunicación asentado en esta población, equivalente a nuestra Telefónica, que retiene a la población bretona que no tiene que emigrar y atrae a más población.
Vamos camino de la costa de granito rosa que circunda desde el puertito y los alrededores a este lindo limpio y hospitalario pueblo francés. Hacemos un paseíto hacia la playa, el faro y el contorno y poco a poco se colora el cielo. Tenemos suerte, pues la mañana amaneció con lluvia y nos hizo temer un día de agua. La alegría y el bienestar animan al grupo en este lindo recorrido que hacemos ya en la población de Perros-Guirec; recorrido plácido y amenizado por las explicaciones ofrecidas por la guía local a partir de la pequeña hornacina de Saint Guirec, monje bretón que llegó a estas tierras desde Gales en el siglo V. 

Y llega el momento por todos esperado la comida de mediodía en Ploumanac'h. Mira y embelésate con esa humillante bandeja de mariscos preparada para un grupo de 4 personas; atractiva a la vista, se disparan las cámaras fotográficas; sabrosos al paladar y... hoy comida sin picnic. Realmente todo está bien y el ambiente muy compenetrado y activo. No quedaron en e las bandejas nada más que las algas que hacían de soporte. ¡Fue magnífico y muy alabado por todos! 

Salimos por la tarde hacia los "recintos parroquiales" de dos pueblos cercanos, Lampaul-Guimiliau y Guimiliau, que rivalizaban en los siglos XV y XVI en la ostentación de sus iglesias. Estos recintos tenían que tener como mínimo cuatro elementos: puerta de la muerte, iglesia, osario y cementerio. Y... la sorpresa que nos causaron, más el segundo que el primero, fue extraordinaria: retablos muy labrados, baptisterio, púlpitos, atriles, etc. nos causaron verdadera impresión. Tras esta visita magnífica, vuelta hacia Riec sur Belon nuestro punto de recogida para las siguientes dos noches. Antes de cenar nos despedimos de nuestro extraordinario conductor Patrice a quien dirigimos palabras afectuosas, con intercambio de botellas de vino y un cante y baile andaluz. Un ambiente cordial envuelve a todos al recibir al nuevo conductor: Jacques. Entramos a cenar y el comedor está impresionante decorado con unas velas de barco. Otros grupos estaban cenando y ¡voilá! ¡Vaya cena!: sopa de mariscos, pollo en su salsa, magnífico. Las manifestaciones de amistad, el buen ambiente y los brindis se prolongan y nos llevan a la cama. Buenas noches. A dormir. 



Décima Jornada (10/4/2013) 

La mañana amaneció lluviosa, pero con un ánimo excelente. Llovía, pero con las palabras de Quety el cielo gris parecía azul. 

Pont-Aven –ciudad de pintores- parecía un cuadro impresionista: con la fina lluvia, los puentes, los molinos de agua, las camelias y los magnolios en flor, el verde primavera, el río… La Pensión Gloanec recuerda en su fachada la estancia de Paul Gauguin y otros colegas, como Emile Bernard, amigos de juergas, pinturas y rencores. 

Cuando llegamos a Quimper, capital histórica de Cornouaille, seguía lloviendo. Cruzamos el barrio de Locmaria, cuna de su famosísima cerámica. Tras atravesar uno de los dos ríos que la surcan, en este caso el Odet, visitamos la extraña construcción de la catedral de St. Carentin. Se suscitó una polémica, que no hubo tiempo de resolver satisfactoriamente, a causa de que la parte superior del crucero, la que le corresponde al ábside, se desvía cinco grados respecto al eje de la planta central por lo que ambos tramos no se ensamblan perpendicularmente consiguiendo, de este modo, que la planta central aparezca torcida. Seguía lloviendo. En realidad es de los escasos días que hemos tenido eso que denominan “mal tiempo”. El interesante Museo Provincial Bretón, instalado en el antiguo palacio de los obispos, nos dio un respiro. A resguardo de la lluvia, almorzamos de picnic en unas mesas corridas instaladas en el interior del Mercado de Saint François y que son utilizadas habitualmente para estos menesteres por turistas y estudiantes escasos de fortuna. El autobús tenía un problema en el parabrisas que fue arreglado diligentemente por nuestro tercer conductor, Jacques. 

Locronan nos recibió con lluvia, pero su belleza arquitectónica y perfecta conservación dio a su visita un sentido de autenticidad a esta cinematográfica ciudad. Sorprendente por su iglesia, por sus tiendecitas y pintorescos rincones, algunos tuvieron la oportunidad de conocer a un artista local hijo de padres ceutíes: Raphael Ramón. 

Una peripecia rocambolesca impulsada por la voluntad y la capacidad en la toma de decisiones, hizo que José Antonio y Olga terminaran con la existencia de todas las ostras de un supermercado de Quimper, que resultaron ser de una altísima calidad y a un precio increíblemente bajo. Ese fue el inicio de una estupenda cena de despedida de la residencia de Riec-sur-Belon, que se culminó con una especie de puesta en común dirigida magistralmente por Loli Pilar. En este acto cada uno de los asistentes manifestó su opinión sobre el viaje y su desarrollo. Todos los comentarios fueron elogiosos- incluidos los del chófer- destacando, especialmente, la organización y el buen clima conseguido durante estos días. En prueba de afecto y reconocimiento se entregaron unos regalos a José Antonio Ruiz, verdadero artífice de este viaje; a Olga Alonso, nuestra entusiasta y eficaz guía; y a Jacques, nuestro tercer conductor, por su atención y cortesía. Tras la emocionante intervención de Quety y la lectura de unos sabrosos y simpatiquísimos pareados a cargo de Rafi, cerró el acto P. Gomera, como presidente de la Asociación Cultural “La Tribu Educa”. Entre otras cuestiones, propuso la programación próximamente de un perol para cambiar impresiones, fotos, recuerdos, risas y, sobre todo, afecto. Lo que fue aceptado unánimemente. 

Que así sea. 


Undécima Jornada (11/4/2013) 

La incombustible Olga nos movilizó temprano por cuanto había que desplazarse con tiempo al aeropuerto de Nantes, distante de la residencia de Riec-sur- Belon alrededor de unos doscientos kilómetros. 

Las caras reflejaban las intensas emociones de la noche anterior y un sentimiento agridulce inundó el desayuno ante la inminente partida. 

El día amanecía gris, pero sin lluvia, y una multitud de cantos y ruidos bulliciosos urgían y se elevaban progresivamente desde las orillas del caudaloso río Belon. 

La llegada a Málaga fue puntual, acompañada por el regocijo irrefrenable de estudiantes franceses y españoles que ya olisqueaban el sol. 

Una vez realizada una parada técnica al pasar el Alto de Las Pedrizas, sobre las siete llegamos a Córdoba sanos y salvos. 

A modo de resumen final de estas crónicas viajeras, por lo oído se pueden adelantar algunas claves del éxito de este viaje a Bretaña y Normandía. 

1.- Lo acertado en la formulación de los objetivos, la duración y el propio destino del viaje. 

2.- Una sólida organización y una importante implicación de los participantes ha demostrado ser, como siempre que ello ocurre, una garantía de éxito. 

3.-El respeto a las normas establecidas y la voluntad de colaboración de todos y todas han permitido vivir muchos momentos festivos y de alegría. 

4.- El deseo por parte del conjunto de integrar en un proyecto común a todos los componentes del grupo, desde el humor y la convivencia, ha facilitado enormemente las relaciones interpersonales. 

5.- Se han creado enormes expectativas para abordar nuevos retos y que tienen su correspondencia en el actual Plan de Actividades de nuestra asociación. 

La Asociación Cultural “LA TRIBU EDUCA” se siente enormemente satisfecha por el desarrollo de esta actividad que ha resuelto muy satisfactoria los objetivos inicialmente propuestos cuando se planteó la posibilidad de la realización de este viaje. Y aprovecha para agradecer, una vez más, el excelente trabajo realizado por el socio José Antonio Ruiz Delgado y a la Comisión de nuestra asociación que siempre le ha acompañado a lo largo de la génesis, desarrollo y realización de este fantástico viaje. 

Repetiremos.

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